jueves, 7 de noviembre de 2013

Un mes para odiarme. Prefacio

Con la más desesperanzada confesión de amor comenzó este juego. Las reglas eran simples: mostrarle mis peores facetas durante un mes entero. Curioso juego tal vez, después de todo las personas desean desesperadamente la afección de otros, a tal punto de terminar como un deformado bosquejo de lo que realmente son, y todo por una simple pizca de cariño.  
 
Yo no quería su querer y ella simplemente no quería cargar con un amor no correspondido.  

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