martes, 14 de marzo de 2017

Amor egocéntrico

Necesito un amor de esos en que en su mirada sólo me refleje yo y no sea sólo una opción más. De ese que sin dudar tomaría mi mano, que el impulso y miedo de ser tomada por otra persona la lleve a actuar de forma imprudente, con osadía ante el mañana. Un amor sin prejuicios, que prefiera tomar el té con mis demonios en lugar de encerrarlos en el ático. Amor capaz de convertir en deidad al mortal más común. De ese del que casi no existe, pues  nos encaprichamos en mirar hacía cuerpos distantes que, así mismo, añoran calidez extranjera.

Un amor egocéntrico, sin duda, pero paradójico al otorgar simultáneamente la más grande gratificación.   

2 comentarios:

  1. Hola! De nuevo por aquí, ¿me permites preguntar?, por mera curiosidad, ¿A qué estarías dispuesta por un amor como ese que describes? Por un amor apasionado, loco, devoto...por un amor entregado...trascendente, más allá del tiempo y la distancia. Ese tipo de amor que puede hacer que simples mortales aspiren a la eternidad. Un amor del alma, del cuerpo, un amor de la mente y del espíritu...un amor de fuego...ese tipo de amor por el que cobra sentido la propia existencia. ¿Qué crees de tu parte que estarías dispuesta a entregar? El problema del deseo en la superficie, el de la gratificación inmediata..es que se extingue, se diluye, se apaga...a la primer provocación. Pero un amor que nace de las profundidades, es sempiterno. Una vez teniendo principio, no conoce el final. En un amor como este, en principio, se necesita creer, antes de necesitar. La Dama Blanca.

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  2. El amor es tan paradójico como la felicidad, es imposible tener por siempre el uno y sentir por siempre a la otra... ambos son, en esencia, como estallidos, momentáneos, pequeños, pero pueden cimbrar hasta los cimientos, pueden poner en órbita o destruir, o ambos simultáneamente...
    Sin duda, provocan las más sublimes emociones y sentimientos, provocan una incesante búsqueda en el humano por tratar de mantener cautivos para sí tanto al amor como a la felicidad... sin embargo, pocos son quienes se percatan de que es imposible, y en lugar de querer "tener al amor" y "ser felices", debería vivir cada instante con la intensidad de la vida, pues de esa forma es más probable que se se le produzcan con mayor frecuencia los estallidos de amor y de felicidad, aunque sean todos diferentes...

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