martes, 31 de diciembre de 2013

Un año más



No sentía alegría ni tristeza ante la llegada de un nuevo año. La sensación que la empapaba era muy diferente. No tenía color ni sabor, simplemente estaba ahí abrazando cada centímetro de su piel. Sin rebelar un nombre, se mantenía taciturna como si su lugar realmente fuese estar ahí. Pero aún cuando parecía no tener ningún atributo que le diera peso, este sentimiento pesaba más que ningún otro, impidiendo incluso que ella pudiera respirar. 

El tiempo había pasado tal cual las gotas de lluvia caen al suelo... Constantemente, sin titubeo e inclusive con cierta frialdad y desapego. Lo que se supone habían  sido 365 días, en su mente habían sido una cifra mucho menor, que incluso podía contar con sus dedos y que al mismo tiempo se podían desvanecer tal cual castillo de arena ante el poder de una ola del mar: sin hacer ruido ante su colapso y sin dejar el más mínimo de los escombros. El consuelo de tal comparación, era que esa arena que había formado el castillo no se había destruido, sino que estaba en alguna parte del basto océano. Tal vez sin poder ser reconocida nunca más como una construcción sublime, pero aún permanecía existiendo. Aunque fuera como un simple bulto, o inclusive como un pequeño grano de arena. Seguía clamando de su existencia con valentía, aún cuando estaba a tientas en un lugar completamente desconocido y sin un fin aparente.

Ella pensaba que lo mismo pasaba con las personas. Gente llegaba, formaba lazos y al final todo quedaba esparcido ante las aguas de la vida, sin un peso aparente pero con la fuerza suficiente para atarte a la realidad.


1 comentario:

  1. De cierta manera también me siento asi, o mejor dicho no me siento asi?

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