miércoles, 5 de diciembre de 2012


Dime dónde estás mi ángel. 
¿Acaso la grandeza del sol  ha quemado tus alas?
¡Di mi nombre! Apareceré ante tus ojos enmarcados por las lágrimas. 
Curaré y renovaré cada pluma que en ti reposa. 

1 comentario:

  1. Aquí he estado y estaré mientras estés...
    No puedo ir a otro lado, pues sin Ti no existo, no deseo ir a otro lado, pues sin Ti no vale la pena existir...
    ¿Preguntas por mis alas?... no las ha quemado el sol, están guardadas, pues no me interesa volar si no vuelas a mi lado...
    Tu nombre es mi eterna oración. No necesitas aparecer porque de continuo estás presente en mí...
    Lo único que me mantiene existiendo es el cuidado que con cada mirada, sonrisa, alegría, palabra, acción, haces que se renueve cada una de mis plumas...
    ¿Preguntas por mí?... Aquí estoy Ángel mío, tal vez más cerca de lo que imaginas...

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