miércoles, 19 de junio de 2013

El peso de los ídolos

El ídolo perfecto son los ideales, las simples palabras. Darle tal título a otro ser humano es una carga, para quien lo otorga como para quien lo recibe.

Quien recibe tal título es bombardeado con expectativas, se le da una apariencia de perfección y se espera de el una moral intacta, olvidándose por completo que también la imperfección y corrupción son parte de su ser. La persona que crea su héroe en otro tiende a desmoronarse cuando la pantalla de adjetivos virtuosos se esfuma y logra ver los "demonios" que también conforman al ser al cual tanta admiración tiene.

No hay héroes ni villanos, sólo hay humanos.


1 comentario:

  1. ... solo hay humanos...

    ... pero cada humano tiene dentro a un Dios...

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