sábado, 6 de octubre de 2012

Una conversación cotidiana.


—¡Mira en el árbol!
—¿A qué te refieres? No hay nada.
—¡Claro que si! ¡Debes estar ciego para no verla! Es hermosa.
—Vamos, seguro me estas tomando el pelo, ahí no hay nada.
—¡Te digo que si!  
—Y yo te digo que no, seguro y estas pirado.
—¡Pero ni si quiera sabes que veo!
—No me interesa, simplemente no hay nada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario