domingo, 14 de abril de 2013

Sinceridad amarga.




Un sentimiento fugaz suele confundirse con mentira. Lo trágico reside en que aunque te enteres que era sincero, igual se olvida pronto ya que no alcanzó a impregnarse por su tan corta estancia e inclusive termina dejando en ocasiones un sabor amargo de incertidumbre.

Que desdicha para el “amor” que suele tener esta naturaleza y que muchos suelen pregonar con orgullo.  

4 comentarios:

  1. No es incertidumbre de si fue o no, fue mas bien algo efímero que deja el sabor de boca de cuando comenzó y cuando termino, sin buscar un porque.

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    1. En efecto, incertidumbre no hay, incertidumbre creo más bien fue el hecho de no saber definir esa sensación.

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  2. Tal vez lo que en realidad importa no es cuanto dura un sentimiento, si es poco o mucho, a final de cuentas el tiempo es infinitamente duradero... tal vez lo que en realidad importa es disfrutar de ese momento en cuanto está ocurriendo, sin analizar si es verdad o mentira, sin incertidumbres, sin nada más que vivirlo a plenitud...

    Después de que todo ha pasado... ¿que importa si fue verdad o mentira? no se podrá cambiar nada...

    La vida es una proyección de escenas que pueden ser solo ficción, pero, aunque sean actuaciones, no dejan de ofrecer la posibilidad de ser parte de ellas...

    Pienso que se debe de disfrutar de cada suceso sean verdad, mentira, ficción, fantasía o sueño... al final, lo único que el humano se llevará será el cúmulo de experiencias que ha tenido en su existencia...

    Verdad y mentira son lo mismo, su valor reside en como se ha obtenido de ello una experiencia que sirva para que haberla vivido haya valido la pena...

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    1. Aunque a veces es tan corto el tiempo de estadía que termina siendo vacío... demasiado fácil de olvidar.

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