El ídolo perfecto son los ideales, las simples palabras. Darle tal título a otro ser humano es una carga, para quien lo otorga como para quien lo recibe.
Quien recibe tal título es bombardeado con expectativas, se le da una apariencia de perfección y se espera de el una moral intacta, olvidándose por completo que también la imperfección y corrupción son parte de su ser. La persona que crea su héroe en otro tiende a desmoronarse cuando la pantalla de adjetivos virtuosos se esfuma y logra ver los "demonios" que también conforman al ser al cual tanta admiración tiene.
No hay héroes ni villanos, sólo hay humanos.
miércoles, 19 de junio de 2013
lunes, 6 de mayo de 2013
El tiempo se iba cómo pequeñas motas de polvo azotadas por el caprichoso viento. Y ella tan ligera era que igual terminaba volando, dando piruetas en el aire y bailando jubilosamente en la libertad del cielo. La ventisca para, el tiempo baja y ella también. Todo ha cambiado.
domingo, 14 de abril de 2013
Sinceridad amarga.
Un sentimiento fugaz suele confundirse con mentira. Lo
trágico reside en que aunque te enteres que era sincero, igual se olvida pronto ya que
no alcanzó a impregnarse por su tan corta estancia e inclusive termina dejando en ocasiones un sabor amargo de incertidumbre.
Que desdicha para el “amor” que suele tener esta naturaleza
y que muchos suelen pregonar con orgullo.
domingo, 3 de marzo de 2013
Estafa
Sólo pensaba en el daño que te podía hacer si fallaba pero ahora me doy cuenta que nada tiene sentido, las cualidades que ves en mi seguro no existen y te darás cuenta de ello tarde o temprano. Al final seré un simple fraude que será dañado por esa misma verdad.
viernes, 15 de febrero de 2013
Blanco
Se dice que solo el color blanco es capaz de juzgar los otros colores pues su pasividad y sabiduría se lo permite, pero en realidad es el más ciego de todos. El no muestra furia, amor, alegría, tristeza ni pasión... simplemente representa la nada. Carece de todo de lo que intenta juzgar. Termina siendo un charlatán sin siquiera saberlo, un simple habitante de una realidad completamente vacía.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Tus colores.
Quise ver tus colores pero al final terminé pintándote, ignoré de forma arbitraria aquello que mis ojos no podían ver pero que aún así se encontraba en el lienzo. Un error inadmisible, ¿no crees?. Pasé por alto los atributos que en ti reposaban y que así mismo eran esenciales en la obra maestra de tu ser.
Tal vez eran de color carmesí o gris, no lo se con certeza pues aquellos colores que se aferran a las entrañas del alma son los más difíciles de ver. Huyen con una astucia monstruosa del espectador, sin embargo, son donde yace la clave de la alegría y la congoja.
¿Acaso será un error sólo de mi naturaleza? No, te puedo responder con soltura. Ver el mundo como un caleidoscopio es natural de todo ser humano, se deja engañar por colores existentes solo ante su retina y que cambian cada segundo sin previo aviso.
¿Acaso será un error sólo de mi naturaleza? No, te puedo responder con soltura. Ver el mundo como un caleidoscopio es natural de todo ser humano, se deja engañar por colores existentes solo ante su retina y que cambian cada segundo sin previo aviso.
Asfixia discreta.
Deja tu alma flotar en un lago, ignora el alboroto de los peces y el tacto de las ondas del agua al chocar contra tu cuerpo. Tu mente no se turbara más ante la disputa y el prejuicio, logrará apreciar una belleza incorpórea ante los ojos de otros y verá colores desconocidos inclusive para la propia naturaleza. Pero cuidado, te puedes ahogar sin siquiera darte cuenta.
Tal vez tu naturaleza humana pese más de lo que crees y te hundirá hacía las profundidades. En tus ojos no se expresará deseo alguno, no obstante una sed inmensa te carcomerá lentamente, una sed de las pasiones que la perfección y la quietud desprecian y que ni el mismo lago entero será capaz de saciar.
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