domingo, 26 de agosto de 2012

Me doy cuenta que en ocasiones no puedes oponerte a la fuerza de atracción, aunque intentes negarte, de alguna forma terminarás ahí a su lado por medio de tus propios pasos. Aún cuando sepas que no habrá final feliz, aún cuando sepas que no serás correspondido.

martes, 21 de agosto de 2012

Simple

Lo siento, pero creer en tu dios es como mandar a la mierda todos los hermosos y sublimes fenómenos que nos brinda la naturaleza, el universo y la vida misma.

lunes, 20 de agosto de 2012

Sometimes you need to let her go for her own hapiness. Maybe she could be happier with another guy, maybe she would be less stressed if you go away...

But in the end nothing has relation of her sake, all it's about YOU. About your lack of self confidence, your comfort, your true feelings. In the end you only are a coward with false and stupids excuses.

domingo, 19 de agosto de 2012

Ella ya no esta, se fue lejos...no, siempre ha estado ahí, solo que no veía los colores en su totalidad. Pero aún aceptando tal oración su voz se me es irreconocible, sus palabras producen rechazo en mis oídos y me piden ir lejos de su alcance, lejos de lo que en un tiempo atrás era deseado.

domingo, 5 de agosto de 2012

Lo siento.


Al último no pude seguir amándote.
Al último no pude seguir queriéndote. 
Al último no pude seguir sintiendo.
Al último no pude seguir a tu lado. 

Perdóname.


sábado, 21 de julio de 2012

Charla imaginaria: miserable


   —     ¿Por qué hiciste eso? — Preguntaste con una ceja elevada expresando un poco de desconcierto.

   —     ¿A qué te refieres? — Regresé la pregunta con total incredulidad.

   —     ¿Por qué le diste limosna? Eso no ayuda en nada, ellos solo seguirán tumbados ahí, esperando a que la muerte venga y los lleve lejos de su miseria. — con amargura soltaste esas palabras y proseguiste con una voz que intentaba disfrazar con actitud altanera los sentimientos de pesar y de sufrimiento mismo que te provocaba tal acto— Son personas que dejaron de luchar, simplemente son patéticos. Tus acciones solo propagan la plaga.

   —     Lo se— conteste con sinceridad y con una sonrisa agrietada— pero también sé que ni si quiera se sus nombres— terminé con simpleza.

   —     ¿Sus nombres? ¿De que rayos estas hablando ahora?— formulaste estas preguntas acompañada de una leve risa y un toque de confusión.

   —     Si, sus nombres. No se sus nombres, mucho menos su pasado. No se si quede vivo alguien que los ame, no se si alguna vez tuvieron a alguien a quien llamarle hermano o hermana, no se si tienen un techo bajo el cual vivir, no se si sus comidas son en un restaurante o en un basurero, no se absolutamente nada de ellos. Así que ahora dime ¿cómo puedo juzgarlos? — Dudaste en contestar, tus palabras se habían mutado momentáneamente pero tras una tribulación en tu mente lanzaste un nueva replica.

   —     Pero eso es una excusa ¿no? Si uno lucha, si enfrenta la realidad y da lo mejor de sí mismo, seguro encuentra algo. Yo puedo decir que la vida me ha tratado mal y simplemente dejar que la miseria me cubra, pero usar al destino como culpable solo es una excusa débil— terminaste tu oración con determinación y una sonrisa de triunfo.

   —     ¿Estás segura? Si el ser humano fuera perfecto tal vez pudiera existir tal ley que pronuncias. Yo no creo que el  ser humano tenga alguna ley que lo mida, y al arrojarnos a un planeta como el nuestro, lleno de tantas cosas que desconocemos, creo que eso solo cataliza tal característica nuestra. Dime ¿tu crees que realmente exista tal ley?— esta vez solo tu silencio se hizo escuchar— Por eso prefiero darles una moneda que a juzgarlos; pues mientras yo duermo en una cama, me alimento más de una vez al día y tengo la oportunidad de estudiar, yo no tengo ni la más mínima idea de como es su vida, no se como es dormir en la intemperie o como se siente el suelo de las calles, no se lo que es sentirse con el estomago vacío o ser abandonada por mi familia. Tal vez  esa moneda no les servirá por toda la eternidad, pero por el momento es lo que puedo hacer  — cada  palabra era cubierta con más desolación que la anterior, el ambiente se había agrietado pero aun así una sonrisa se logró dibujar. —  Pero… ¿sabes? En futuro quiero lograr hacer que lo que aclamas si se convierta en una ley para la humanidad, que al menos la gente tenga poder sobre que destino vivir— concluí logrando crear un haz luz en tu mirada.  

viernes, 6 de julio de 2012

La diferencia entre tu y yo es que yo no necesito que me ofrezcan un paraíso para querer hacer el bien.